Harry se encontraba solo en el
baño de Hogwarts, como se encuentra una billetera en un barrio bajo. Deseado
por todos, el pequeño miope sentía pánico al ingresar al cuarto con olor a
limón, que obviamente no era limón en sí, de hecho reflexionaba “durante toda
mi vida debajo de la escalera, nunca vi un limón y sé cómo huele”. Harry le
dolía la cabeza ante tamaña inflexión filosófica y el mareo vino más fuerte a
él cuando sus pensamientos se elevaron a que diferenciaba el amarillo patito
del amarillo limón. Desvanecido en medio del piso siempre húmedo, no sintió los
pasos de su compañero al aproximarse… ni el vil hongo que escalaba su pie
blanquito como el talco. Porque Harry tenía una obsesión con aquel polvo que
recordaba a sus padres.
Capítulo 2: Draco aparece ante la sorpresa de
todos
El aprendiz de mago se despertó
ligeramente perdido, pues de estar completamente perdido seguro que no se
despierta y termina en alguna otra parte, como una morgue por ejemplo. Su
cuerpo, antes generosamente protegido más que cubierto, por aquella toalla de
color… digamos verde para no confundir más a Harry… yacía sobre la mano de
Draco Malfoy, aunque Potter encontraba que aquella mano o era muy pequeña o
sufría alguna mal formación pues sólo tenía un dedo, que en ese momento se veía
bastante grueso.
Draco se lució con sus
conocimientos avanzados de la clase de pociones y ungüentos, a los que su padre
había invertido mucho tiempo, pero aún más mucho esfuerzo. Draco acaricio el
cuerpo de Harry como se acaricia a un estudiante desnudo, maniatado, con
generosas cantidades de quien sabe qué entre sus piernas y con una severa
confusión sobre el color del pelo de Malfoy.
Capitulo 3: Dudas y cosquillas
El dedo toco las estrechas
cavidades del “niño que sobrevivió” abriéndose la abertura como una sensible
boca, tímida al beso eterno de la latente falange que no tuvo mucha paciencia a
que le dieran permiso. Hacía frío y ella estaba mojada (la falange).
En un oscuro rincón de Harry todo
era paz y armonía, en otro vivía Voldemort como un parasito vivo y en uno más
grande, la excitación de sentir al otro joven penetrarlo como si fuera una
sandía vacía le llenaba de goce y pronto sintió como su cuerpo se soltaba a la
frigidez de primera instancia.
Más allá de Hogwarts, donde
reside escondido “quien no debe ser nombrado” Bellatrix lo miraba como este la
había apartado brevemente de su varita. El señor oscuro tenía la mente en otro
lado mientras tocaba su bajo vientre y sobaba donde no pega el sol (que en este
caso era casi todo su cuerpo, por que siendo el señor oscuro no era muy
propenso a salir a tomar el sol, menos si la mayor parte del mundo lo quería muerto).
Bellatrix sintió la turbación o perturbación en la magia del instrumento de su
maestro y aventuro una pregunta que sonó como “mdokasmdkam” a lo que su señor
le dijo “Dime Sirius Black”.
Harry repitió la pregunta
mientras una poderosa magia del increíble mago Newton lo hacía dormir, otros
habrían dicho que Draco simplemente lo dejo inconsciente de un garrotazo… pero
eso sería poco mágico y habrían sido quemados por herejes.
Capitulo 4: Harry es llevado ante Dumbledore
Dumbledore había visto muchas cosas
en su vida, que si sumamos los dos ojos, pues necesitarías el doble de vidas
para verlo todo, aunque como usaba gafas de seguro que la mayoría ni siquiera
se habría dado cuenta de que eran o sólo las distinguió como manchas disformes
con cosas como “duele si chocas contra ella” o “mi mano se quemará si la toco”.
Dos manchas estaban sentadas
allí, una muy molesta que vociferaba cosas sobre abusos y sexo a lo que el
rector demostraba mucho sorpresa mientras sus ojos se desviaban a una cajonera
lejana y escondida, que seguro sería quemada prontamente. La mancha más pequeña
explicaba una situación que obligo a sentarse al sumo profesor, porque de haber
seguido parado hubiera sido un poco embarazoso.
Escuchado todo o parte de todo,
pues parecía que el viejo mago se quedó dormido muchas veces en el proceso
había captado muchas cosas o pocas… dependiendo del punto de vista que en este
punto, como en muchas comas, no era muy claro: “Harry había ingresado al baño
persiguiendo un pato y al encontrarse un limón había caído de culo sobre el
dedo de alguien cayendo inconsciente”.
Capitulo 5: Ordenanzas
Hoy se lee en el mural del
colegio “Se prohíbe el ingreso de limones a los baños”, “Mantenga sus mascotas
siempre vigiladas” y “No quitar los carteles”.
Ninguna obligaba a Draco a no
reírse, ninguna podía quitarle al joven la erección del recuerdo, no había allí
ninguna que atará su mano para que no fuera en busca del culo o el bulto de
Harry.
En verdad había muchas ordenanzas
contra ella, pero Draco se las pasaba por el culo… de Harry.
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